Akhaldan es una escuela basada en el Cuarto Camino de Gurdjieff.

Akhaldan es el nombre de una sociedad que aparece en el libro de Gurdjieff “Relatos de Belcebú a su nieto”.

Este libro es sin duda uno de los libros más extraordinarios jamás publicados, el libro es una colección de relatos de ciencia ficción, una alegoría, una sátira, un tratado filosófico, un ensayo sociológico, una introducción a la psicología y para aquellos que siguen las enseñanzas de Gurdjieff, una obra maestra.

Es una mezcla muy inusual de entretenimiento y esoterismo, humor y seriedad, oscuridad y luz. En resumen, es una enseñanza viva de este trabajo.

En el libro, Gurdjieff relata que esta sociedad fue iniciada por un individuo llamado Belcultassi, que vivió en el continente de Atlantida, una región de la tierra donde la civilización se concentró hace varios miles de años, antes de las civilizaciones conocidas de Egipto, Sumeria y China.

Belcultassi proporcionó la inspiración y el liderazgo que llevaron a la fundación de la “Sociedad de Akhaldan” 735 años antes de la segunda perturbación transapalniana que destruyó el continente Atlantida.

Fue capaz de descubrir un verdadero conocimiento objetivo, a través de su percepción directa de los fenómenos que tenían  lugar en sí mismo.

Su despertar fue repentino y llegó con la tremenda conmoción al darse cuenta de que hasta entonces su vida no había sido vivida de acuerdo con el “sentido y objetivo de su existencia”. A partir de este momento y con total compromiso, se dedicó a la comprensión y solución de este problema.

Su punto de partida fue adquirir suficiente fuerza y ​​poderes, a través de un esfuerzo tremendo, para ser completamente honesto y sincero consigo mismo. Una vez logrado esto, procedió a analizar, a través de su poder de contemplación, toda su actividad psíquica interna pasada y su comportamiento o manifestación externa para ver cuándo había sido capaz de actuar conscientemente y cuándo había actuado mecánicamente.

También miró detenidamente cómo había recibido esas impresiones e influencias provenientes de fuera de sí mismo y cuándo y cómo había experimentado con todo su ser. Convencido de que no era realmente como debería ser, de que su vida no estaba realmente de acuerdo con el sentido y el objetivo de su existencia y no estaba satisfecho con la condición de su propia psique,  así que decidió verificar las observaciones que había hecho.

Para hacer esto, decidió trabajar con otros y los tentaba a descubrir si ellos también llegarían a las mismas conclusiones. Con considerable cuidado, Belcultassi los despertó a una sincera observación de sí mismos y luego comenzaron a ver en sí mismos todas las características que había observado en sí mismo. Este grupo, bajo la guía de Belcultassi, comenzó a reunirse para discutir sus observaciones y luego fundaron la sociedad de Akhaldan.

El uso de la palabra Akhaldan expresó lo siguiente:

El esfuerzo por llegar a ser consciente del sentido y el objeto del Ser de los seres.

Los miembros de esta Sociedad conocida como “Akhaldan Sovors” se dedicaron a la comprensión de lo que había en su naturaleza que les impedía de existir como Hombres Reales y cómo sería posible erradicar esto. Con el fin de adquirir tanto el conocimiento profundo como la amplitud necesarios para su tarea, se dividieron en siete grupos para un estudio más especializado.

De su trabajo surgió por primera vez en el planeta Tierra “la ciencia objetiva genuina” que continuó desarrollándose durante muchos años, en beneficio de todos los hombres, hasta que comenzaron a darse cuenta de que una catástrofe seria estaba a punto de ocurrir en la Tierra. La sociedad Akhaldan se dispersó por el planeta para investigar estas señales con más cuidado. Mientras se dispersaba de esta manera, ocurrió la segunda perturbación transapalniana que destruyó el continente de Atlantida. Los supervivientes de esta sociedad lograron reagruparse en el continente Grabontzi o África, y finalmente, por consejo de un miembro de la tribu Belcebú, emigró a Egipto alrededor de la fuente del río Nipilhooatchi o Nilo. Sin embargo, nunca pudieron cumplir su tarea original.

Es por lo que todas las comunicaciones y conexiones reales, todos los contactos reales tienen lugar al nivel de la tribu, de un grupo. Es de lo que Gurdjieff habla en su libro.Y sucederá de este modo, hasta que la Humanidad alcance una edad dorada.

Quizás dentro de mucho tiempo se logre encontrar el verdadero sentido que encierran estos relatos, quizás entonces la humanidad tendrá un cambio radical.

Jorge Díaz

Jorge Díaz

Dirijo los los grupos de Trabajo y enseñanzas de Gurdjieff en Akhaldan desde 2007

Conocí el trabajo en el año 1998, fue a través de una persona a la que tenía gran admiración y estima. Aún recuerdo muy vívidamente ese momento. “Si quieres aprender a pensar”, me dijo, debes conocer el trabajo de Gurdjieff. Esas palabras, no sé por qué, me tocaron profundamente. En aquel momento, no fui ni remotamente consciente del cambio que esa conversación produciría en mi vida. Inmediatamente fui a buscar algún libro. “Relatos de Belcebú a su nieto” fue mi puerta de entrada al trabajo, un libro con el que, a pesar de su dificultad, percibía una relación directa, parecía indicar, de forma totalmente precisa, lo que ocurría en mi mundo interior al tiempo que leía el libro. Aun, sigue siendo una herramienta de gran valor para mi trabajo y del que sigo aprendiendo.  Es un elemento vivo y atemporal del trabajo.

Fui buscando el trabajo en diferentes grupos por todo el mundo y profundizando en la práctica de los movimientos durante años. La línea de John Bennett siempre me ha dado una perspectiva fresca y dinámica del trabajo.

Creo profundamente que la enseñanza debe adaptarse a cada sociedad, a cada tiempo. Debemos hacer un esfuerzo por sacarla del estrecho marco cultural o mental que podemos crear en nuestro limitado pensamiento, todo ello, sin distorsionar la idea original. Tenemos ante nosotros un gran reto, pero al mismo tiempo una gran esperanza, de que la obra que nos trajo el Sr. Gurdjieff sea un elemento de ayuda para conducir a la humanidad a su edad dorada.

Creo que fue hace más de cinco años cuando Jorge y Eva se dirigieron a mí para que me uniera a ellos en la presentación de sus seminarios en España. Desde entonces, he trabajado con ellos de forma constante. Akhaldan mostró un enfoque abierto a los métodos del cuarto camino, y yo pude aportar ideas psicológicas y filosóficas del enfoque innovador de John Bennett. Jorge, que ha estudiado con varios maestros de movimientos, se mostró como un maestro consumado, pero siempre dispuesto a aprender más. Él y Eva representan lo que yo llamo la “nueva ola” del cuarto camino, compartiendo su experiencia con el joven y vital grupo de personas que consiguieron atraer, no como autoridades fijadas en el pasado, sino demostrando liderazgo por su capacidad de seguir explorando.

Anthony Blake

Director de Investigación de DuVersity. Lleva más de 50 años en el trabajo, estuvo 14 años junto a John Bennett y es un destacado exponente de sus ideas y su sistemática.

Vídeo:

El trabajo y los movimientos

Uno de los anhelos más poderosos de Gurdjieff consistía en transmitir a la gente el coraje necesario para una vida creativa. No había que dar nada por supuesto. Todo tenia que ser verificado personalmente. El núcleo de todo está en el hombre y la mujer individuales, que han de “trabajar sobre sí mismos”, y transformar las substancias mismas de las que están hechos.