Saliendo del laberinto

«Saber cómo usar las energías de uno correctamente es uno de los grandes secretos de la vida» J.G.Bennett

Puede ser que un día te des cuenta de que te encuentras caminando en un laberinto, un laberinto de contradicciones y puntos de vista imaginarios, donde somos movidos por fuerzas ajenas a uno. Entonces decides escapar, salir de ese laberinto, vivir una vida diferente.

¿Estamos realmente preparados para realizar un cambio en nuestra manera de vernos a nosotros mismos y lo que nos rodea? ¿De asimilar nuestro mundo interior? ¿De pensar de forma diferente? Veamos cuales son las circunstancias actuales y de que herramientas disponemos.

Algo que escuchamos habitualmente es, “debes cambiar tú forma de pensar”, como si fuera algo tan simple o pudiéramos accionar una palanca para que esto sucediera.

Un determinado trabajo interno, aplicando la observación, dejando nuestras emociones destructivas o neuróticas a un lado, puede ser la apertura a un espacio donde podamos encontrar lo que realmente anhelamos. En ese punto donde puedas encontrar, la plenitud, la consciencia y libertar para llegar a ser quien realmente dirige tú vida.

Hay una historia donde el Mullah Nasrudin pensó que podía ser bueno para él aprender algo nuevo y fue a visitar a un renombrado maestro de música:
– ¿Cuánto cobra usted por enseñarme a tocar la flauta? – preguntó Nasrudin.
– Tres piezas de plata el primer mes; después una pieza de plata por mes – contestó el maestro.
– ¡Perfecto! – dijo Nasrudin; – comenzaré en el segundo mes.

Como en esta historia nuestra mente se focaliza simplemente en un resultado o en cuál es la forma donde tendremos que emplear menos recursos. Es decir, vemos en un futuro, teniendo simplemente la imagen de nuestro pasado, de modo que partimos condicionados.Pensar diferente comienza con un acto que es diferente.

No se trata de situarnos a nosotros mismos en una polaridad ya conocida para el pensamiento, empezar en el punto A para llegar al punto B, debemos integrar un tercer elemento en esta secuencia para ver con claridad.

Ese tercer elemento vamos a llamarlo “momento presente” o “atención” tan importante o más que llegar al punto B, es ser conscientes de todos los elementos que hemos de experimentar durante el viaje. Y más importante todavía, cerciorarse que nos encontramos en el punto A.

Aquí se trata de volverse consiente de que funcionamos con diferentes fuentes de energía, de las cuales la automática, es la base de todas ellas y de las que la mayor parte de nuestro tiempo ignoramos.

Gran parte de nuestra vida sucede en estos comportamientos automáticos, que van desde las diferentes funciones orgánicas o corporales, procesos mentales o emocionales, donde suceden las respuestas automáticas. Muchos de estos procesos son falsos, creados la mayoría de ellos por la educación. Por lo que debemos observar y conocer en nosotros mismos que cosas hacemos, las cuales no son el funcionamiento normal del cuerpo, del pensamiento o los sentimientos.

Existen, por supuesto, disciplinas positivas automáticas que requieren ser entrenadas.Una forma útil de empezar a desarrollar esto es a través de los Movimientos que el Sr. Gurdjieff transmitió, a través de los cuales conseguimos de una forma correcta con un entrenamiento positivo, la coordinación del cuerpo, las percepciones y los pensamientos.

Este es un primer paso hacia una vida plena, para poder trabajar con otras energías que habitan en nosotros, la conciencia sensible, la dirección consciente y la espontaneidad creativa.Para esto es necesario una experiencia directa, el contacto con un trabajo sobre uno mismo.

Bhati J.Díaz

Próximo curso en Madrid 2019/2010: «Viviendo una vida plena»  Un curso del Cuarto camino en 5 partes

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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